Carta del P. General OCD sobre el Carmelo Seglar

ESCUDO CARMELO SEGLAREn este sentido el Prepósito General afirma que “la Orden Seglar comunica la propia espiritualidad al mundo a su alrededor”, como ya expresó el P. Luis Aróstegui en la carta enviada en 2006 a los Provinciales con ocasión del documento sobre la asistencia pastoral...


 

“Es necesario reconocer el papel de nuestros laicos comprometidos con la Orden”


Reflexionar en torno “al papel y la importancia de la Orden Seglar en el mundo en que vivimos” es el principal objetivo de la carta que el Prepósito General, Saverio Cannistrà, ha enviado a todos los frailes y miembros del Carmelo Seglar de la Orden.

En la misiva, con fecha de la solemnidad de la Epifanía del Señor, el P. Saverio afirma la necesidad de “reconocer el papel de nuestros laicos comprometidos con la Orden en el desarrollo de nuestras presencias.” El Carmelo seglar es algo más que un grupo de laicos asociados “identificados con un convento, monasterio o parroquia”, “los miembros del Carmelo Seglar han asumido un compromiso con la Orden, con su vida, con su misión y con su espiritualidad”.

En este sentido el Prepósito General afirma que “la Orden Seglar comunica la propia espiritualidad al mundo a su alrededor”, como ya expresó el P. Luis Aróstegui en la carta enviada en 2006 a los Provinciales con ocasión del documento sobre la asistencia pastoral a los miembros del Carmelo Seglar.

Asimismo, el P. Saverio señala en su carta que la relación que existe entre los frailes y los seglares es una gracia y una responsabilidad. La responsabilidad de “una formación adecuada de miembros maduros de la Iglesia y de la Orden” y de la “disponibilidad de los seglares en la planificación de la misión de las provincias”, pero sobre todo la gracia que supone “el enriquecimiento recíproco de la vocación que cada uno vive”.

“La relación espiritual que existe entre los frailes, las monjas de clausura y los carmelitas seglares de la Orden es una fuente de gran riqueza para cada uno de nosotros como individuos y como Orden. Es también una fuente de gracia y de dinamismo para la Iglesia que servimos y para el mundo que necesita entrar en el conocimiento de la presencia de Dios”, concluye el P. General.


TOMADO DE: www.carmelitaniscalzi.com