Carta Encíclica Laudato Si

Carta Encíclica Laudato Si

CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI DEL SUMO PONTÍFICE FRANCISCO

Las siguientes citas son seleccionados de la carta encíclica del papa Francisco, “Laudato Si, Sobre el Cuidado de la Casa Común”

— La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. (n. 21)

— Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho. (n.33)

— Es el modo como el ser humano se las arregla para alimentar todos los vicios autodestructivos: intentando no verlos, luchando para no reconocerlos, postergando las decisiones importantes, actuando como si nada ocurriera. (n. 59)

— No somos Dios. (n. 67)

— Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño hacia nosotros. El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios. (n. 84)

— Es evidente la incoherencia de quien lucha contra el tráfico de animales en riesgo de extinción, pero permanece completamente indiferente ante la trata de personas, se desentiende de los pobres o se empeña en destruir a otro ser humano que le desagrada. (n. 91)

— Esta situación nos lleva a una constante esquizofrenia, que va de la exaltación tecnocrática que no reconoce a los demás seres un valor propio, hasta la reacción de negar todo valor peculiar al ser humano. (n. 118)

— Dado que todo está relacionado, tampoco es compatible la defensa de la naturaleza con la justificación del aborto. (n. 120)

— La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación.(n.155)

— Se requiere advertir que lo que está en juego es nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá. (n. 160)

— Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. (n.161)

— Sabemos que la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes — sobre todo el carbón, pero aun el petróleo y, en menor medida, el gas — necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora. (n. 165)

— Se trata de la convicción de que “menos es más”. La constante acumulación de posibilidades para consumir distrae el corazón e impide valorar cada cosa y cada momento. (n. 222)

— En realidad, quienes disfrutan más y viven mejor cada momento son los que dejan de picotear aquí y allá, buscando siempre lo que no tienen, y experimentan lo que es valorar cada persona y cada cosa, aprenden a tomar contacto y saben gozar con lo más simple. (n. 223)