450 años del inicio de los Carmelitas Descalzos

450 años del inicio de los Carmelitas Descalzos

El 28 de noviembre de 1568 se inauguró oficialmente el primer convento de los carmelitas descalzos en Duruelo, "un lugar de harto pocos vecinos" usando palabras de santa Teresa de Jesús.

Ella quería que sus frailes unieran varias características: la oración, la fraternidad y la actividad apostólica, principalmente. San Juan de la Cruz fue su primer y principal discípulo. De él escribió santa Teresa que era "hombre celestial y divino".

A ambos los llamamos afectuosamente nuestros "santos padres". Intentamos beber de sus escritos y sacar de sus ejemplos un estímulo para servir a Cristo y a los hermanos en las circunstancias concretas que hoy nos tocan vivir, que no son las que vivieron ellos.

Los carmelitas venimos de una familia de guerreros, de viejos soldados de Dios que dejaron las armas de guerra para enfrentar otra lucha no menos peligrosa, la de la conquista de la libertad interior, de la verdadera fraternidad y del descubrimiento del corazón de Dios. Estos primeros carmelitas decidieron entregar su vida a Jesucristo, a Dios sin pedir nada a cambio, solo por amor y por la alegría de servir.

Nosotros no podemos ser buenos carmelitas en la escuela de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz si no estamos dispuestos a aprender, si no nos preparamos y entrenamos, aunque el camino sea difícil, lleno de comienzos.

De hecho, lo mejor y más valioso del Carmelo se ha construido en medio de la dificultad y la pobreza, en medio de la noche y sin reconocimiento. Santa Teresa de Jesús escribió su mejor obra enferma y perseguida, y san Juan de la Cruz compuso su mejor poesía de amor en una prisión muy dura.

Las personas más valientes son aquellas que llevan las armas de la autenticidad, de la sencillez, de la oración, de la fidelidad, del diálogo, de la escucha y de la sinceridad. No envidiemos a nadie, dejemos que Dios actúe en nosotros y pongamos lo que esté de nuestra parte para que su obra se realice en nosotros (Palabras del P. Miguel Márquez Calle, OCD).

Hoy los carmelitas descalzos están dispersos por el mundo entero. El Señor Jesús nos conceda vivir siempre en su amistad y lleve a plenitud la obra buena que comenzó en Duruelo un día como hoy de hace 450 años.

TOMADO DE: https://padreeduardosanzdemiguel.blogspot.com