¿Sabes cuánto cuesta hacer una hostia para consagrar?

¿Sabes cuánto cuesta hacer una hostia para consagrar?

Las hostias son elaboradas normalmente por las comunidades religiosas de vida contemplativa de clausura. Cada mañana antes que salga el sol, cuando quizás aún dormimos, las hermanas se reúnen formando un coro angelical para entonar los salmos al Señor y agradecer por un nuevo día; sus voces se unen a las del coro del Cielo para glorificarle a Él, creador de todo el universo.

Para la elaboración de las hostias se necesitan algunos ingredientes ingredientes necesarios y adicional a ellos, la dedicación, el esfuerzo, la entrega de las hermanas, pero sobre todo, la oración y el amor, pues mientras se trabaja se alaba al Señor en el silencio.

Se inicia con batir la harina; de esto está encargada una hermana que mientras bate, en su corazón va contemplado al Señor.

También está la hermana encargada de elaborar las planchas en las máquinas con la harina ya batida; mientras está atenta a su trabajo, sus pensamientos elevan un canto o una oración a Dios.

También está la hermana en la máquina cortadora, es la encargada de cortar las planas y hacer de ellas varias hostias de diferentes tamaños, algunas serán para comulgar, otras para la consagración  del sacerdote y otras más grandes, para la exposición con el Santísimo Sacramento. Todo este esfuerzo también es ofrecido al Señor para mayor gloria de Él.

Luego sigue el proceso de escoger en bastidores, se escogen las que quedan bien redonditas, los retazos que quedan de los cortes, no se tiran, se regalan o se venden según la necesidad. Estos retazos son las que quedan de cada corte y las bolsitas que se venden sirven de ingreso para las comunidades que tanto lo necesitan para el sustento de la comunidad.

Luego sigue el proceso de secado, hay que esperar que las hostias estén secas y así poderlas embolsar y éstas a la vez, serán llevadas a las diferentes parroquias para luego ser utilizadas en la celebración de las eucaristías.

Al finalizar el proceso, se continúa con la limpieza y lavado de todos los utensilios para que quede todo limpio para  trabajar al día siguiente.

Si supieran, cuánta alegría se trasmite en medio al trabajo cuando se hace con amor, cuántas vivencias se comparten en fraternidad... A pesar del cansancio, todo es alegría en Cristo. ¡Todo es amor!!!!

Imagínate cuánto cuesta hacer una hostia, pero ahora, imagínate que al ser consagrada en cada eucaristía esa hostia se convertirá nada más y nada menos que en el cuerpo de Cristo.

No hay mayor paga para quien las elabora que trabajar para Dios mismo y así llevar a los demás con su trabajo, el don inmenso de la gratuidad de Dios.

Ahora ya sabes como se elabora una hostia... No te olvides, entonces, de orar por todas las religiosas que con su trabajo y sus oraciones sostienen a toda la Iglesia.