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diciembreDiciembre es también derroche, repartir a manos llenas. "Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único, no para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él". Dios es un derrochador. Vive derrochando, no lo que tiene, que no tiene nada...

 


 

Diciembre es el mes del símbolo y del derroche. Símbolo es una cosa que remite a otra. Tarjetas, regalos, visitas, novenas, villancicos, aguinaldos. Hablan de un Dios que se vuelve hombre, de un hombre que se vuelve Dios.

Los símbolos aparecen en tropel para hablar de lo inespacial e intemporal en su sentido de indecible, lo que no tiene nombre.

"El hecho de que Dios se haya hecho hombre significa que lo máximo que se puede llegar a ser es ser hombre" (Ortega y Gasset). Me detengo en el colmo del asombro, sin saber qué sentir, qué pensar y qué decir. Experimento por un instante lo que es el embeleso infantil.

"Si sabes lo que es infinito, sabrás lo que es mi amor por ti". Ver en un grafito este mensaje me resulta sobrecogedor. ¿Quién escribe, cómo escribe, a quién escribe? ¿Qué queda entre los dos, el que lee y el que escribe? Así es navidad, el amor siempre en trance de nacer, sublime.

"Nos has exigido mucho porque nos has amado mucho, ojalá nos hubieses amado menos" (Dostoievski). Me avergüenzo de que alguien se haya atrevido a airear la cobardía de mi corazón. Y le doy las gracias por invitarme a dejar de ser yo para ser Él.

El símbolo va y viene por todas partes. De cada uno depende la transparencia y fecundidad con que se manifiesta. Diciembre tiene la audacia de invitar a cada uno a contagiarse de lo que es Dios en su absoluta simplicidad, austeridad. Se puede vivir muy bien con muy poco. Él en mí, yo en Él.

Diciembre es también derroche, repartir a manos llenas. "Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único, no para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él". Dios es un derrochador. Vive derrochando, no lo que tiene, que no tiene nada, sino lo que es, divinidad.

El derroche divino es el lenguaje de diciembre, los regalos y villancicos de navidad. "Conozco gente que se enriqueció derrochando". ¿Cómo? ¿Es posible? ¡Sí… "Amando". Cuanto más amo, más amoroso es mi corazón. ¿Qué es diciembre? ¿Qué es navidad? ¿Consumismo de dinero? ¿Consumismo de amor? Hasta Dios es consumidor. Se pasó la vida consumiendo amor con leprosos, paralíticos, adúlteras y endemoniados. El amor sólo tiene una palabra, que aun diciéndola siempre, no la repite jamás.

Celebro diciembre, celebro navidad con fascinación. Dios enseñándome a vivir derrochando y consumiendo amor.

 

AUTOR: P. Hernando Uribe Carvajal OCD

TOMADO DE: El Colombiano, 30 de noviembre de 2012

 

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