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Su majestad la informacionAl protagonista de La Vorágine lo desconcierta esta información: “Por primera vez mi desvío mental se hizo patente en el fosco Inírida, cuando oí a las arenas suplicarme: ‘No pises tan recio, que nos lastimas. Apiádate de nosotras y lánzanos a los vientos, que estamos cansadas...

 


 

La información es un tesoro que no sirve para nada. Me entretiene, me recrea, pasa sin dejar huella en mí, pues vivo, sin darme cuenta, en la sobrehaz del alma.

La información siempre ha existido. La relación es una constante de la creación, que tiene en la información un mecanismo asombroso. Delicia y esclavitud a la vez, el dinamismo de ver, oír, oler, gustar y tocar.

La información es abrumadora. Los medios de comunicación nos esclavizan, pues sin ellos no podemos sentir, pensar, hablar, actuar. Amos del corazón sin corazón.

Información es toda noticia que llega, comunicación de lo desconocido. Informar es un arte, a veces deslumbrante. Da gusto ver y oír cierta información. Anticipo del paraíso.

Sabemos que en los últimos 30 años se ha producido más información que en los 5.000 anteriores, que se publican unos 1.000 libros al día y que el conocimiento impreso se duplica cada 8 años.

T.S.Eliot pregunta: “¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el conocimiento? Y ¿dónde está el conocimiento que hemos perdido en la información?”.

¿El conocimiento nos quita la sabiduría? ¿La información nos quita el conocimiento?

Me propongo hacer de la información alimento que tomo, ingiero, digiero y convierto en entraña viva. Hago de la información formación, y así moldeo mi vida dignificándola, humanizándola, y aun divinizándola.

Al protagonista de La Vorágine lo desconcierta esta información: “Por primera vez mi desvío mental se hizo patente en el fosco Inírida, cuando oí a las arenas suplicarme: ‘No pises tan recio, que nos lastimas. Apiádate de nosotras y lánzanos a los vientos, que estamos cansadas de ser inmóviles’”.

Singularísima información la de estos versos de León de Greiff. “Quieto el viento, callado/porque otra voz se oía / tan cristalina y frágil / como jamás lo fuera / la voz de los bulbules”.

¿De quién es esa voz? ¿Quién la escucha? ¿Cómo la escucha? ¿Dónde la escucha? ¿Cuándo la escucha? ¿Por qué la escucha? ¿Para qué la escucha? Escuchándola, cuerpo y alma se transfiguran.

¿Qué número infinito me cuenta el corazón? Escucho en silencio tan atrevida información. Requiere disposición, entrenamiento, perseverancia, asimilación.

Leo la letrilla de S. Teresa: “Nada te turbe / nada te espante. / Todo se pasa, / Dios no se muda”. Leo, releo. Me interesa, me encanta, me sirve. Necesito pasarla de información a formación.

Aprendo a utilizar los medios de comunicación. Lejos de toda esclavitud, los pongo a mi servicio humanizándolos.

 

AUTOR: P. Hernando Uribe C., OCD
TOMADO DE: El Colombiano, 21 de noviembre de 2014

 

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